Se  ha hablado mucho a favor y en contra del tema del aborto debería convertirse se en un tema obligado de discusión, Múltiples son los aspectos que pudieran debatirse en relación con el aborto. Por ejemplo en los Estados Unidos se realizó una encuesta masiva entre los miembros de la Academia Americana de Pediatría en la que se preguntaba sobre los riesgos del aborto para la adolescente y si debía realizarse o no este proceder en las jóvenes. Se halló que, a pesar de reconocer los riesgos del aborto para las adolescentes, 60 % de estos profesionales optaron por mantener la opción del aborto, ya que consideraron que, si se prohibía, las consecuencias de los abortos ilegales serían desastrosas.

Desde nuestra óptica, pensamos que, como todo problema médico, tiene aristas positivas y negativas, pues lo ideal sería brindar una educación sexual y servicios de anticoncepción lo suficientemente eficaces para reducir al mínimo la cantidad de los embarazos indeseados, quedando entonces la interrupción de la gestación para los casos esporádicos de indicaciones médicas y fallas de la anticoncepción. Con estos fines se realizan anualmente en el mundo inversiones considerables en tecnologías y servicios de anticoncepción; sin embargo, todavía el aborto inducido iguala o excede el número de nacimientos vivos en una cantidad importante de naciones. Se calcula que todos los años se producen en el mundo entre treinta y seis y cincuenta y tres millones de abortos y que alrededor de doscientas mil mujeres mueren cada año como consecuencia de las complicaciones de este proceder.

Es difícil de conocer con exactitud la problemática real de los abortos en la adolescencia en nuestra región, ya que en la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños este proceder es ilegal o tiene serias restricciones, por lo que se realizan gran cantidad de abortos ilegales que dificultan una recolección fidedigna de estos datos. Sólo Cuba, Puerto Rico, Canadá y los Estados Unidos

 Cuentan con estadísticas confiables, ya que el aborto es un proceder no penalizado. Pese a las prohibiciones, en América Latina se estiman en varios millones el número de mujeres que abortan ilegalmente. Sin embargo, no hay forma de medir exactamente la prevalencia del aborto ilegal, y mucho menos conocer qué proporción de éstos ocurre en adolescentes en nuestro país.